"El drag queen es un fenómeno de entretenimiento muy popular
en varios países. Sin embargo, se trata de entretenimiento adulto. Implica una
sexualización hiperbólica de la mujer. Rutinas altamente sexualizadas,
strippers, colecta de dinero durante las presentaciones…
Pero ahora, en todo el mundo, comienza a presentarse como
espectáculo infantil en escuelas y bibliotecas".
Sonia Poulton: “Es tentador tacharnos de conservadores,
cristianos, homofóbicos, o reaccionarios de extrema derecha… pero que niños
sean expuestos en escuelas y bibliotecas a estos espectáculos para adultos lo
critican muchas voces tradicionalmente de la izquierda, como yo, o como Wilson
Gavin, que era gay” (Ver Un joven gay se
suicidó tras recibir miles de críticas en Twitter por quejarse de las drag Queens).
Una drag queen expresa en el video: “¿Qué han hecho las drag
Queens para que las tengan en tan alta estima y las admiren tanto? Aparte de
contonearse en el escenario, de hacer cosas sexuales en el escenario y de maquillarse?
¿Por qué querrías que influenciaran a tus hijos? No nos están haciendo ningún
favor, ya hemos sido acusadas de pedofilia y de pervertidos lo suficiente.”
Los niños son expuestos en primera fila a un contenido
explícitamente sexual.
“Seremos tan inclusivos como podamos, el evento es muy
popular.” Todo cuestionamiento se silencia con la referencia a las palabras: Diversidad
tolerancia e inclusión. El que rechaza esta actividad es acusado de odio y discriminación
a la comunidad lgbt. Con esas palabras se termina todo planteo acerca de
convertir un acto de entretenimiento adulto, sexual, en un espectáculo para
niños.
Nadie puede cuestionar esto desde la preocupación por el
bienestar de los niños y el deber de protegerlos. Sólo desde el odio.
Históricamente los pedófilos han utilizado este tipo de
oportunidades para tener acceso a niños.
La BBC no se interesó por el video de “Desmond is amazing” y
un asesino junto al cuadro con la inscripción “rohipnol”. Ningún periodista lo
investigó. (Ver aquí).
“Es que estos espectáculos son funcionales al plan, cumplen su propósito: confundir a los
niños para que no puedan distinguir claramente las categorías hombre y mujer”.
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