Laurel Hubbard, que ganó la competición australiana Internacional de Mujeres el 19 de marzo.
Hubbard, de 39 años, levantó 591 libras, casi 20 libras más que la mujer que ganó la medalla de plata al levantar 572 libras.
Gozaba de una pequeña ventaja: nació varón.
“Todos nos merecemos estar en un campo de juego equitativo”, dijo Deborah Acason, de la Federación Australiana de Halterofilia. “Pero es difícil cuando uno cree que no lo es. Si no es equitativo, ¿por qué estamos haciendo deporte?”
El problema es en qué categoría ponemos a los transexuales. El Comité Olímpico Internacional reconoce como géneros a los masculinos y femeninos, y clasifica a las mujeres transexuales como categoría femenina.
Pero la agenda internacional está marcada por el lobby LGTB, con los medios de comunicación en primer término.
Vean lo que dice el periodista deportivo Phil Gifford, sobre Hubbard:
“ [Ella] Él tiene perfecto derecho, considero, para competir, y cualquiera que diga lo contrario creo que es muy parcial, que es lo que imagino en primer lugar, o simplemente está celoso del hecho de que haya venido esta mujer que quizá sea mejor que sus competidoras femeninas“.
