El kirchnerismo ha implementado una exitosa estrategia de marketing político.
Hay que
partir de la realidad de la Argentina. Cómo está viviendo la gente: En una
situación económica nefasta y deprimente. La gente sufre. Es pobre. No tiene
trabajo, si lo tiene, es insatisfactorio, precario, inseguro, mal pago y con
nulas perspectivas de progreso. La gente
no tiene perspectivas de mejora a nivel material. Viviendas precarias. Desocupación.
Exclusión. Pobreza. Deudas.
Hay una
inmensa carga de frustración e ira reprimida con la cual trabajar. Impotencia.
Desintegración
social, familias fragmentadas. La gente no tiene proyectos, sentido de
pertenencia, no hay iglesias ni ideologías con las cuales identificarse. Está
sola y aislada.
Al no
tener un trabajo digno y satisfactorio las personas no se benefician de la
retribución material, de un salario que les permita una vida digna, y carecen
de una sensación de contribuir a la sociedad. No hay sensación de ser útil, de
estar haciendo un aporte, de valía personal, de ser importante. No se está
integrado, y se debilita la identidad. ¿Quién
soy? No se recibe reconocimiento, que es una forma de retribución muy
importante desde el punto de vista psíquico, la retribución simbólica a
través del reconocimiento. El trabajo aporta identidad, algo de lo que no
dejamos de oír hablar en estos días, no es casual esta incesante oferta de
identidad.
Claro
que nos ofrecen una identidad sexual. Porque en el ser humano está la pulsión
sexual y la sublimación, se puede sublimar a través de la
realización en diversos ámbitos, como el trabajo, si el trabajo es
satisfactorio. Pero a eso no estamos en condiciones de ofrecerlo, ofrezcamos lo
otro, que es simbólico.
¿Quieres
una identidad? Sos greysexual. ¿Quieres progreso, que algo se mueva? Bueno, el
género es fluido. Hacete bisexual. Así te estarás realizando. Te exploras en lo
sexual, cambias en lo sexual, te realizas en lo sexual y progresas en lo
sexual. Mirá te haces pansexual. Qué más quieres.
La
gente que está desempleada de manera crónica tiene una incidencia de
perturbaciones psíquicas mucho más elevadas que aquellos que están empleados,
que están trabajando. Alienación. Desolación, desesperanza. Esa es la materia
prima humana con la que vamos a trabajar.
En este
contexto, el K ha manipulado la opinión pública ofreciendo:
-Una
meta común con la cual identificarse. Una sensación de que estamos encaminados,
de progreso, de un cambio. Se aprobó la ley tal, es histórico.
-La pertenencia
a un colectivo, la sensación de alianza, cooperación, un “equipo” al cual
alentar, lazos, la idea de ayuda mutua. Símbolos con los cuales identificarse,
banderas, colores, pañuelos. Marchas, orgullo. Reivindicaciones.
-Un
sistema de valores, que aparte ofrece identificarse con los desfavorecidos, con
los oprimidos, con los excluidos, con las víctimas del sistema (los mapuches,
los desaparecidos, los homosexuales, los grupos LGTB+), con los cuales gente que también
está excluida del sistema se va a identificar naturalmente.
-Se señala
un enemigo, hacia el cual dirigir las frustraciones, el sistema patriarcal, el
macho. El capital. No hay dudas de que si criticas al kircherismo necesariamente
hablas desde la oposición, que es Macri y el Gruop Clarín. Si estoy diciendo
esto seguramente trabajo para ellos. No hay registro de que se pueda criticar
al kirchnerismo con unas observaciones razonables y legítimas, porque existen las
fuerzas K del bien, o el neoliberalismo maligno y excluyente. Dos fuerzas
excluyentes y antagónicas. Esto sabemos que es ABC de la manipulación de masas.
Toda esta
campaña mediática mueve el foco del problema, y las expectativas, desde lo
económico a lo cultural.
-Se
señala a los argentinos una causa del sufrimiento, un diagnóstico del problema,
que no están relacionados con una situación económica nefasta con pocas
perspectivas de mejora. Lo que tenemos que cambiar son visiones, el lenguaje.
El sistema patriarcal.
-Se
señala un remedio, que es simbólico. Va a haber un cambio cultural.
-Se ofrecen
“Cambios”. “Promesas”. La perspectiva de un mundo mejor donde habrá igualdad,
inclusión y justicia. Todo lo que se está vendiendo y comprando es simbólico. Vamos
a vivir juntos, en solidaridad. No será un mundo hostil, competitivo, será
maternal, inclusivo. Cada persona estará incluida. Estarás incluido. Hoy estás
al fondo de la cadena alimenticia en el sistema, pero esa cadena alimenticia va
a desaparecer. Habrá comunidad, colectivo, solidaridad. ¿No ves cómo todos nos
preocupamos por los otros? ¿Ves cómo estamos unidos? Sí, esto es el capitalismo
pero vamos a recuperar los valores colectivos de los pueblos originarios. Los
homosexuales con los mapuches, las madres de plaza de mayo con los
homosexuales, todo solidario.
Te
pones la bandera, el pañuelo verde y recuperas tu posibilidad y derecho de
traer tu contribución a la construcción de la sociedad. Un clic, una asistencia
a una marcha, pinto una bandera. Hablo con @ o con “e”. Soy importante, soy
parte de un cambio histórico. Se supera la desolación, la desesperanza, vuelve
felicidad. Estoy integrado.
Si
miras los indicadores de la situación de la Argentina es aterrador, pero todo
esto “lo tapa”.
Y la
gente te dice ¿Cómo no estás con la perspectiva de género? Entonces sos
homofóbico.
Su
nivel de análisis no da para mayor profundidad. O aceptas las premisas más
absurdas que se han planteado incluyendo el terraplanismo, que es que no existe
el sexo femenino y el masculino, o estás promoviendo los campos de exterminio
nazi.
Tienes que
comprar todo el paquete completo del aborto y el género, porque ellos se han
agenciado todos los valores, la igualdad y la justicia es de ellos, la equidad,
la libertad, la justicia, todos los valores son de ellos, y como los pantean, si tienes valores
humanos estás con ellos, si no, sos de los malvados, ya sabes, los derechos
humanos, no se les caen de la boca.






