Planned Parenthood, es el mayor proveedor de servicios reproductivos del EEUU. Considerada por las feministas una campeona de los derechos de las mujeres, PP es también una de las más grandes proveedoras de tratamientos “para la reasignación de sexo” en los Estados Unidos, luego de haber liderado campañas por la perspectiva de género.
Los tratamientos hormonales para la transición de género son un negocio altamente lucrativo. En 2017, AbbVie, que produce Lupron, declaró que las ventas del medicamento sumaron 669 millones de dólares solo en Estados Unidos.
El Dr. Michael Laidlaw, endocrinólogo de California y especialista en disforia de género infantil, dijo: “El Lupron cuesta mensualmente 775 dólares sólo. Eso es un ‘botón de pausa’ de 27.000 dólares a los 5 años. Multiplica esto junto con el enorme aumento de casos documentados u observados en las naciones occidentales y obtendrás una gran ganancia.”
No es difícil entender entonces por qué Planned Parenthood aboga por el “cambio de sexo” y por eliminar el concepto de hombre y mujer. La organización es conocida por tener un brazo político que impulsa a través del globo políticas afines a sus intereses.
Controvertida
En EE.UU. tanto la venta de órganos fetales como la modificación de las técnicas de aborto para la obtención de esos órganos están prohibidas por ley. Sin embargo, en 2015 se filtraron videos en los que aparecen algunos de sus altos ejecutivos discutiendo, con un lenguaje gráfico, la venta de órganos y tejidos de fetos abortados.
Desde Planned Parenthood se defendieron diciendo que los videos han sido editados para dañar la imagen de la organización y aseguraron que no hacen negocio con los abortos que practican, cobrando tan sólo por los gastos de conservación y transporte de los tejidos fetales a los centros de investigación que los utilizan.
