Cumpas, compañeres, camaradas
Somos el avance ¿Admitiremos el retroceso?
En una sociedad libertaria ¿Puede haber lugar para los fascistas?
¿Qué hacer con los contrarrevolucionarios reaccionarios?
¿Cuando la EXTREMA DERECHA llega a oponerse a nuestras ideas y
políticas inapelables, infalibles, impecablemente neutrales y razonables?
Nosotros somos la libertad, los otros la opresión.
Nosotros somos la inclusión, los otros la exclusión.
Nosotros somos el amor, ellos el odio.
Por eso censuraremos a los fascistas, cancelaremos al odio y excluiremos a los excluyentes.
Es tan justa e inclusiva esta sociedad nueva e ideal que estamos
fundando, que no hay lugar para fachos conservadores.
¿Cómo no cancelar a los religiosos, cuando son tan totalitarios?
¡Ellos quieren imponernos a todes sus propias ideas!
Nosotros somos la luz del mundo. La verdad, el bien, la vida y la justicia. Por eso ya no volverá a ocurrir nunca que un grupo de fascistas fanáticos totalitarios nos impongan a todes sus propias creencias.
Se oponen a la interrupción voluntaria del embarazo ¿Creen es porque temen que el contenido uterino a evacuar sea un ser humano? ¡No!
Se oponen al Avance porque son el Retroceso.
De puro fachos, totalitarios, malvados y opresores.
Y por eso debemos prohibir la objeción de conciencia:
En nombre de la libertad.
Si traemos el bien ¿Acaso hay algo que discutir o analizar? No, nada!
O celebras enfebrecido nuestras conquistas históricas, o amas el asesinato y suicidio de as personas LGTb.
Sin términos medios.
¡Somos inapelables, amigues!
Recuerden los crímenes de la iglesia. Durante la conquista española. ¡La
inquisición!
Olvidemos las bombas y secuestros de la izquierda, fueron por una buena
causa.
Los gulags, los crímenes de China, la atrocidad de Corea del Norte. Esa
parte no iba:
La Derecha es el origen del Mal.
Ellos son el olvido. Nosotros somos la Memoria
Aunque selectiva.
No necesitamos escucharlos, tenemos demasiada razón y superioridad moral como para detenernos a analizar la locura de su discurso.
Somos demasiado superiores como para detenernos a oír su discurso de odio.
Su discurso es un crimen de odio.
