Rene Jax, mujer transexual, advierte contra la epidemia transexual desatada por la ideología de género
Entra un hombre a un consultorio médico y dice: “Doctor, estoy convencido de que tengo cáncer en el pulmón derecho y quiero que lo remueva”. Diez personas por día en EEUU demandan que, sin intervención de psiquiatras ni psicólogos, se les remuevan órganos perfectamente sanos, y así se hace. Nací hombre en 1955, a los seis ya sentía confusión sobre mi género, a los veinte vivía con tratamiento hormonal, y a los 40 me hice una operación genital. No les voy a decir lo que esperarían de un activista transexual. Mi madre era esquizofrénica, mi padre un alcohólico que abandonó a mi madre con tres niños. Éramos pobres, yo acudía con mi madre al psiquiátrico, las enfermeras eran mis niñeras. Leí “El fenómeno transexual” de Harry Benjamin, escrito en 1969. Les daba estrógenos a chicos desde 1947, hizo este tratamiento con unos 4.000 chicos. Fui la primera policía transexual en el mundo. En 1980 quise ayudar a mi comunidad, había muchos ataques a personas gay y transexuales y quería ayudar a mi comunidad. Mi vida se convirtió en un infierno, los otros policías me abusaron verbal y físicamente, vandalizaron varias veces mi auto, no respondían a mis pedidos de apoyo y me encontraba en peligro, acabé en el hospital sin poder caminar, seis meses, cuando pude caminar dejé la policía, no podía pagar mi departamento, acabé viviendo en mi auto. Me convertí en dominatrix, me hice adicta a la cocaína, al crack. EN los 90 me hice la operación.
Estoy convencida de que el fenómeno de la transexualidad ha sido utilizado por la izquierda para “weaponize” (atacar), a las personas conservadoras y religiosas en nuestro país.
El Dr. Que me hizo la operación hacía unas ocho operaciones mensuales, hoy se hacen diez al día. He estado leyendo a investigando, lean los libros, los “papers” que se citan mil veces en todas partes. Los doctores están prescribiendo tratamientos, cirugías, hormonas, bloqueadores de la pubertad. No saben lo que causan. Tienes fiebre, vas al médico, te dice “alguna infección bacterial”, te prescribe amoxicilina, nada, otra vez, otra cosa, era algo en la muela. Mi experiencia y 50 años de experiencia en esto, me dicen, ellos están adivinando: El tratamiento que prescriben no alivia la ansiedad. Lo hace por tres semanas. Llegas a tu casa con tu nueva vagina, muy feliz, mis nuevos genitales.
Escribí el libro “No te subas al avión”, están mis fotos haciendo el gesto de la “V” de victoria, me tomé fotos camino al quirófano, pagué 25.000 dólares... Te elevas, pero después CRASH. Hay tres papers científicos sobre los últimos 25 años que muestran que los transexuales tienen las tasas más altas de suicidios en este planeta. Los transactivistas les dirán “Eso es porque nuestras madres no nos amaban, porque la legislación no nos protege y porque los confederados atropellan pequeños transexuales por las calles. No. Es por la biología.
La biología es binaria. John Money empezó con el tema del género, fue el primero que estudió científicamente esta condición, en 1955 escribió este libro donce identificaba como “género2 esta confusión que identificaba en nsus pacientes. 14 años después Harry Benjamin escribió el fenómeno transexual, extrapoló, hizo un cuadro, él ama los cuadros, dijo que había un rango de géneros. Robert Jesse Stoller escribió “Sexo y género”: Benjamin era de la vieja escuela, vino de Alemania, el inglés no era su idioma materno. Benjamin no tenía este problema, escribió de forma atractiva, que el género era un arcoíris, caló en la gente promedio, y ahora creemos que género se puede separar de la anatomía. No hay ciencia real que indique algo así. Se acepta como una verdad.
Nuestro suicidio es postquirúrgico. Es después de obtener lo que queremos. Hay discriminación contra hispanos, negros, gays, mujeres ¿Por qué no tienen la tasa de suicidio que los transexuales?
La solución es dejar de crear más problema, de meter a los niños en este sistema de cambio de sexo, y prohibir a menores los bloqueadores de pubertad, las hormonas cruzadas y las cirugías de cambio de sexo. Primero hay que parar de hacer daño.
¿Por qué sigo siendo una mujer transexual si pienso así? Walt Heyer s un gran tipo, vivió como mujer, hizo detransición, creo que ahora es pastor y lidera un grupo. Lo acusan de no haber sido realmente un transexual. Escriben toda clase de cosas sobre él. Yo he vivido 40 años esta vida. Tengo implantes mamarios, cuarenta años de hormonas cruzadas han destruido mi cuerpo. Equivalgo a una mujer de cien años. Tengo problemas de salud relacionados con esto, con los implantes, sobredosis de estrógenos para ocultar mi masculinidad.
Estoy aquí para ser un abogado por nuestros chicos. Paren la epidemia. Paren de causar daño. Necesitamos su apoyo. Cuando una persona se toma un tiempo para decirte la verdad, por favor, escuchala.