Cierra el pionero Instituto Tavistock.
Tras una denuncia de una menor que afirmó que en vez de recibir un asesoramiento y tratamiento integral (psicológico) fue empujada a una transición (cirugía para "transformar" el pene en vagina) el gobierno reconoce que modificar la anatomía de los menores de edad para que coincida con su autopercepción de género " no es "una opción segura o viable a largo plazo".
El caso de Keira Bell (aquí), que demandó al sistema de salud británico por encaminarla a tratamientos con hormonas y cirugías sin reconocer sus problemas psicológicos ni informarla adecuadamente sobre los riesgos y consecuencias de los tratamientos (como infertilidad), comenzó una revisión de las prácticas.
La inspección confirmó que los médicos de Tavistock estaban siendo presionados "para adoptar un enfoque afirmativo incuestionable" sobre la identidad de género.
En adelante los menores serán atendidos en hospitales públicos en donde deberán recibir un "tratamiento integral" (léase psicológico).
Aclaramos que el activismo queer afirma que patologizar la disforia de género es un acto de transfobia.
LOS MENORES PAGARON EL PRECIO DEL INTRANSIGENTE ACTIVISMO QUEER Y TRANS.
OTRA PRUEBA DE los beneficios de LA IDEOLOGIZACIÓN DE LA disforia de género.