Teorías cínicas (Cynical Theories) de Helen Pluckrose
y James Lindsay (Editorial Swift Press), 2020
Todos los blancos son racistas, todos los hombres son machistas
y sexistas, el sexo no es biológico, el lenguaje puede ser violento, la
negación de la identidad de género está matando personas, el deseo de remediar
la discapacidad y la obesidad es odioso, y todo necesita ser descolonizado.
“Un libro útil para el mundo académico –es riguroso y
las referencias bibliográficas son muchas– por su claridad expositiva y su buen
humor irónico, es también una excelente guía para comprender lo que hoy está
ocurriendo a nuestro alrededor.” view-source:https://www.aceprensa.com/politica/ideologias/teorias-criticas-o-cinicas/
Orígenes de la ideología “woke” y la teoría crítica de
la raza
Los principios fundamentales del pensamiento
posmoderno sostienen que el conocimiento objetivo es imposible y es una
construcción de los poderosos, y que la sociedad está basada en sistemas de
dominio y en privilegios que deben ser derribados.
El principio posmoderno del conocimiento rechaza la
verdad objetiva en favor de un constructivismo cultural, y para el principio
posmoderno político el mundo está dominado por sistemas de poder que determinan
lo que puede ser conocido.
El pensamiento posmoderno tiene cuatro temas primarios:
la difuminación de las fronteras, la creencia en el poder del lenguaje, el
relativismo cultural y la negación de lo universal y lo individual frente a la
identidad del grupo.
Es representativa la Teoría Crítica de la Escuela de
Fráncfort en los años treinta.
En las décadas de 1980 y 1990 derivó en “posmodernismo
aplicado”, y este fue fragmentándose luego en la Teoría Poscolonial, la Teoría
Queer, la Teoría Crítica de la Raza, el Feminismo Interseccional, y estudios
sobre la Discapacidad y sobre la Obesidad.
De cada uno de esas doctrinas, que impregnan muchos
discursos y muchas acciones políticas actuales, los autores indican sus
orígenes, sus voces más representativas.
Determinan que, más o menos desde 2010, comienza una
tercera fase de esta Teoría Crítica, que se caracteriza por un fuerte activismo
en busca de la llamada Justicia Social, que los autores también mencionan
siempre con mayúsculas. Hablan de sus aspectos académicos y teóricos primero,
los presentan luego “en acción”, matizan cómo esta Justicia Social no es de
origen posmoderno pero cómo, sin embargo, trata los principios posmodernos
citados atrás como verdades fundamentales, como ideas que se dan por sentadas y
que la gente “simplemente sabe” que son verdaderas.
CRÍTICAS:
-Las peligrosas ínfulas
totalitarias de muchos que las promueven.
-Falta de rigor. Inconsistencia intelectual y contradicciones
fragrantes.
-No tiene la capacidad de autocorregirse.
-Es ideológica, se
centra en realidades como el patriarcado y la supremacía blanca, entre otras, que
necesitan ser identificadas, condenadas y desmanteladas.
-Tiene todos los rasgos de una fe cínica que se desea
imponer fanáticamente.
-Es inútil. Los medios con los que la Teoría Crítica
propone abordar las injusticias sociales son, como mínimo, inadecuados y,
normalmente, equivocados.
-Es dañina. acaba siendo tan destructiva como lo han
sido las ideologías colectivistas, es dañina, tanto para las personas como para
las causas que dicen defender.
-Es una tara de académicos
“iluminados” y personas acomodadas que tienen solucionadas sus vidas.
James A. Lindsay, es un
matemático, autor y crítico cultural estadounidense. Es conocido por su
participación en el asunto de los estudios de agravios con Peter Boghossian y
Helen Pluckrose.