Tesis: -Ideología política y religión son profundamente similares-El marxismo es una religión. -El queer es un derivado posmomarxista. -El queer es una ideología. -el queer es una religión
FUENTES:
-Ideología política y religión son profundamente
similares
AUTOR: “Política como religión” Fernando Mires Doctor
en Ciencias Económicas y Sociales. (aquí )
-El marxismo es una religión.
AUTOR: Murray Rothbard, economista, historiador y teórico
político de la Escuela austriaca de economía, que contribuyó a definir el
libertarismo moderno. “El marxismo es un credo religioso”. (aquí )
-El queer es un derivado posmomarxista.
AUTOR: A. Lindsay (matemático, autor y crítico cultural
estadounidense, autor de Teorías cínicas (Cynical Theories, 2020 Editorial
Swift Press)
-El queer es una ideología.
AUTOR: Dra. María Binetti, Doctora en Filosofía, Magíster en Estudios de las Mujeres y de Género, e Investigadora Adjunta del CONICET. (aquí)
-El queer es una religión
Helen Pluckrose, coautora del libro 'Cynical Theories' y fundadora de Counterweight. ( aquí y aquí )
Mucha gente atea odia acérrimamente a las religiones porque son irracionales sistemas de creencias que sostienen sistemas de opresión.
Al mismo tiempo, adhieren a una ideología tal como un fiel
participa en una religión, y estarían encantados de imponerla de manera totalitaria.
Sí: Una ideología puede ser fascista, o comunista, o
posmomarxista, adjudicarse el deber moral de salvar a las masas del opio del
pueblo y convertirse en el opio que se propone erradicar.
Fernando Mires: “La política puede ser practicada como una
religión”. “Que determinadas ideologías han sido practicadas como si fueran
religiones es un hecho tan evidente que apenas merecería ser discutido”.
“Ideología y religión rivalizan en la lucha por ocupar el mismo espacio”.
Durante el siglo XX, mediante la extrema ideologización de la política, los
totalitarismos han construido auténticas religiones de Estado.
La ideología brinda el sentimiento común de pertenencia a
algo superior, y ofrece a los adeptos una utopía, (“las utopías son siempre
ideológicas”), “la promesa de un paraíso terrenal” (sin violencia, sin
exclusión, sin opresión). Ofrece a los adeptos diagnóstico, solución, prescripciones
para la conducta, moral, rituales, libros, doctrinas e ideólogos. (Lo que sí no
ofrecen es cientificidad, ni lógica, pero nada es perfecto).
Las ideologías acaban, según Mires, en que el cielo terrenal
que prometen (la utopía a instaurar cuando la ideología prevalezca gracias a la
militancia de los idealistas adeptos) resulta ser la restauración del infierno
–el infierno espiritual que la ideología niega–, lo cual descubre demasiado
tarde. “Auschwitz y el Gulag son, entre otras, realizaciones del infierno sobre
la tierra, y en nombre de un futuro pleno y brillante que jamás será
alcanzado.”
Helen Pluckrose, coautora del libro 'Cynical Theories' y
fundadora de Counterweight, identifica en el movimiento woke los rasgos del
fervor religioso. Elementos como “el tribalismo y el pensamiento mágico” o “la
necesidad de una lucha entre las fuerzas del bien y del mal”. “Esta teoría satisface
las necesidades sociales y psicológicas que antes habían sido satisfechas por
la religión”.
“Las cazas de brujas son cada vez más draconianas, hay extraños
rituales colectivos y una cambiante neolengua que solo entiende una pequeña
casta difusa, erigida en portavoz de los oprimidos. Lo que parecía un
movimiento civil adquiere, en su versión más dura, los contornos de una secta;
un culto a la indignación y a la diferencia que nada tiene que ver con el
activismo tradicional, o que parece, incluso, su perfecto reverso”.
LA DOCTRINA
La doctrina es irracional “abstrusa, deslavazada y lleno de
contrasentidos”, en tanto es “posmodernismo aplicado” (Pluckrose).
“Entendemos por ideología ciertos relatos o ficciones que
pretenden dar cuenta de toda la realidad con discursos carentes de evidencia, argumentación
racional, contrastaciones o demostraciones científicas. Por ideología queer
entendemos el relato según el cual la diferencia sexual, como cualquier otra
realidad, es resultado de ficciones discursivas, prácticas lingüísticas, normas
culturales o dispositivos de poder que la producen. Los propios ideólogos queer
coinciden en que “lo que llamamos teoría queer no es un corpus organizado de
enunciados, ni tiene ninguna pretensión de cientificidad, ni posee un autor
único, ni aspira a dar cuenta de un objeto claramente definido, es decir, no es
propiamente hablando ‘una teoría’” (Sáez, 2004, p. 127). Se trata en efecto de
una serie o conjunto de relatos sin pretensiones ni criterios de verdad.” (dra.
María Binetti, Doctora en Filosofía, Magíster en Estudios de las Mujeres y de
Género, e Investigadora Adjunta del CONICET)
Y las universidades mismas se convierten en “monocultivos
endogámicos donde resulta difícil encontrar una opinión discordante”. Campos de
un sectarismo, con escraches y varios métodos de censura y presión. (Ver ejemplos
en Queer y totalitarismo).
“En su cruzada religiosa, al hereje se le acusa de
transfobia, al apóstata de biologicista y esencialista, y a quien debate de
reaccionario. Sus mandamientos fueron escritos por la profeta Judith Butler en
las santas escrituras de “El género en disputa” y su palabra es palabra de vida
eterna. Quien ose contrargumentarla, aunque sea racionalmente, tendrá frente sí
a un ejército de inqueersidores. El núcleo fundamental de la fe queerista
relata una especie de espíritu santo interior con el que te identificas más
allá de las realidades biológicas. En su relato, no existen hombres y mujeres,
sino entes abstractos indefinidos y cambiantes. Por tanto, si ese espíritu
santo interno con el que te identificas cambia, tu trato social y legal tiene
que cambiar. Ese proceso de cambio legal tiene que ser aceptado por la sociedad
con la sola declaración expresa de la propia persona. Porque si no, estarías
negando la realidad identitaria subjetiva de su espíritu santo interior. Este
es su credo. Esta es su fe. Y esto es lo que los creyentes queer quieren
imponer al resto de la sociedad”. (fuente.)
LOS CREYENTES
Esta poderosa narrativa cultural de la posmoizquierda
necesita un ejército, unos creyentes. Puckrose explica que la doctrina woke es
irracional “cimentada sobre arenas movedizas, envuelta en una jerga escolástica
y preñada de tautologías y contradicciones”. Porque ese mismo territorio
traicionero “facilita las inquisiciones diarias; nadie está nunca en terreno
seguro. Cualquier persona es susceptible de caer en desgracia, lo cual preserva
el poder de la turba y de sus ideólogos”. Gracias a la misma irracionalidad de
su credo los creyentes pueden perseguir a los blasfemos y herejes (alguien que
afirme “las mujeres no tienen pene”, por ejemplo), vivenciando su propia
superioridad moral.
Una ideología centrada en la identidad, el agravio y la
terrible y constante opresión a la que nos somete el sistema, es funcional a
una generación preparada para hacer suyos estos presupuestos: que de alguna
forma son la vívida imagen del internet con el que crecieron. Un espacio
posmoderno de pequeñas subjetividades, donde construir y deconstruir es
posible, y donde los relatos más delirantes son el pan de cada día. “Ocurre
algo curioso cuando tomas a seres humanos jóvenes, cuyas mentes han
evolucionado para la guerra tribal y una forma de pensar de nosotros/ellos, y
llenas esas mentes de dimensiones binarias”, dijo Jonathan Haidt durante una
conferencia. “Les dices que un lado de cada binario es bueno y el otro es malo.
Enciendes sus antiguos circuitos tribales, preparándoles para la batalla.
Muchos estudiantes encuentran esto excitante; los inunda de una sensación de
significado y propósito”. (Puckrose)
IDEOLOGÍA Y MILENARISMO
Murray Rothbard: Es común entre los críticos del Marx la
afirmación de que el marxismo es un credo religioso. Carlos Marx fue un profeta
milenarista. (A propósito, le pifió en todas las profecías). Sin embargo, se
continúan refritando sus declaraciones hasta llegar al tema que nos ocupa. (por
ejemplo, hoy la infelicidad de la mujer en la pareja se debe a que el hombre
obtiene una “plusvalía” de amor).
Todos los males de la humanidad se originan en un sistema
opresivo que los creyentes podremos eliminar en cuanto venzamos a los retrógrados
conservadores de la extremaderecha heteropatriarcal, únicos obstáculos entre la
nefasta realidad actual y el paraíso terrenal que intentamos regalar a todxs
con nuestra noble y lúcida misión redentora.
“El queer apela al sentimiento, la emotividad, la
distracción estética o imaginaria, y la superioridad moral de sus partidarios.
Esto explica en gran medida el éxito de la ideología (la otra gran medida de su
éxito son los lobbies corporativos que la fondean)” (Dra. Binetti).
Helen Joyce, feminista, autora de TRANS: Cuando la ideología se encuentra con la realidad”:
Esto es un tipo de religión, al igual que Black Lives Matters. Es gente que quiere sentirse activa, estar logrando algo. Ya logramos derechos de gays y mujeres, ¿Qué sigue? Quieren ser Martín Luther King.La marcha del progreso. Pero no es lo mismo, es totalmente diferente, decir "¿Puede casarse una persona gay?" A decir "¿Puede un hombre ser una mujer?"
Son cruzados. Y no niegan serlo, se ven como cruzados de la justicia social, que deben derrotar al infiel.
"Este Tribunal no debería permitir que las instituciones respaldadas por la autoridad del Estado, incluido el poder judicial federal, se conviertan en instrumentos de la nueva religión política de la "identidad de género”.
Una religión con la que es posible tener serios desacuerdos intelectuales y éticos.
Después de que las ciudadanías de todo el mundo rechazaran el "derecho divino" como fuente de legitimidad de reyes y emperadores, surgieron en el vacío resultante numerosos sistemas diferentes de "religión política", que adoptaron la forma de ideología secular. Cyril Hovorun, Ideología y religión KYIV-MOHYLA HUMANITIES JOURNAL (2016).
Dicha ideología "ofrece una visión holística del mundo, moviliza fácilmente masas, y actúa con el poder de un mito. En este sentido, es una "religión secular con sus propios "sacerdotes": los intelectuales. La ideología puede actuar como complemento de religión, o como su reemplazo". “Se entiende que tales 'religiones' comparten algunas propiedades de la religión genérica [que son] concebidas [como] negativas -fanatismo intolerancia e irracionalidad". A.JAMES GREGOR, TOTALITARISMO Y POLITICAL RELIGION, AN INTELLECTUAL HISTORY (2012).
Quizás la peor característica de las religiones políticas totalitarias es que exigen una creencia en cualquier pretensión de verdad que los gobernantes puedan afirmar: Pero los grandes analistas de la verdad y la palabra bajo totalitarismo -George Orwell, Hannah Arendt, Vaclav Havel- pueden ayudarnos a reconocer este tipo de mentira por lo que es.