
El gobierno británico, a través de su servicio de salud
nacional (NHS), ha estado ofreciendo “Tratamientos para afirmar el género” a
niñes desde los 12 años durante años.
No basándose en evidencia científica, sino experimentando,
para responder a la sabiduría de la izquierda sobre la reinvención cultural que
requiere el “progreso”.
Este “cuidado” implicó cirugías e inyecciones de
bloqueadores de la pubertad que hoy la FDA reconoce que inflaman el cerebro.
Tavistock era su clínica de género, por eso la han cerrado,
reconociendo que los servicios prestados fueron “inseguros”. (https://antigeneros.blogspot.com/2022/07/gobierno-ingles-cierra-su-clinica-para.html)
Pero ahora el Estado enfrenta una ola de demandas por negligencia
médica. Unas mil familias pueden llegar a unirse a la demanda que pagarán los
contribuyentes.
(En el video aparece Keira Bell, que acudió al Tavistock creyéndose
la historia de que su disgusto por los vestidos y el estereotipo femenino de “Legalmente
Rubia” significaba que había nacido en el cuerpo equivocado). (https://antigeneros.blogspot.com/2021/07/keira-bell-gano-un-juicio-al-sistema-de.html)
“Que me permitieran materializar una fantasía de adolescente
me ha afectado a largo plazo como adulto”.
A Keira simplemente le fue aplicado el protocolo estándar: bloqueadores
de la pubertad y mastectomía.
(Aparece una madre que mueve los labios repitiendo las palabras
exactas de su hije trans: Claramente, el niñe repite un speech ensayado).
Comentarista: Ese niño claramente ha sido “entrenado”, se le
ha enseñado qué palabras exactas repetir para “ser él mismo”.
Es increíble que madres estén tan ideologizadas que
promuevan que sus hijos sean trans. Esto es abuso infantil.