ATEÍSMO TOTALITARIO - IDEALISMO JUVENIL TOTALITARIO - IZQUIERDA TOTALITARIA - QUEER IDEOLOGÍA TOTALITARIA, QUE USA MÉTODOS TOTALITARIOS Y QUE ES FUNCIONAL A LA INSTAURACIÓN DE UN SISTEMA TOTALITARIO
Muchos jóvenes adhieren al queer, la ideología woke, posmomarxismo o ideología de género porque, a primera vista, ven pluralismo, horizontalidad, inclusión, libertades individuales, mientras que lo viejo es fanático, opresivo, vertical y excluyente. (Falacia ad antiquitatem: Todo lo viejo es bueno por viejo. Los jóvenes suelen caer en la Falacia ad novitatem: Todo lo nuevo es bueno, todo lo nuevo es progreso).
Pero el ateísmo puede ser totalitario, el idealismo juvenil puede ser totalitario, la izquierda puede ser totalitaria (lo es, intrínsecamente), y, específicamente, el queer, es totalitario, se impone de manera totalitaria y es funcional a un sistema totalitario.
ATEÍSMO TOTALITARIO
Los ateos suelen atribuir la intransigencia y totalitarismo a los creyentes, como si no pudiese un ateo ser intransigente o un sistema totalitario ser ateo. En China o Corea del Norte está prohibido tocar una biblia, como estuvo prohibida la religión en la URSS. En China han diezmado al budismo tibetano, la oficina 610 (https://es.wikipedia.org/wiki/Oficina_610) persigue, secuestra, tortura, "reeduca" y asesina a miembros de Falun Gong y otras creencias heréticas nocivas para el Partido Comunista (PCCh), y ni hablar del genocidio Uigur (https://es.wikipedia.org/wiki/Etnia_uigur). Hace poco se presentó un informe sobre la persecución religiosa en Cuba (aquí). Buena parte de los dictadores más sanguinarios del siglo XX fueron comunistas ateos. Para los amantes de tildar de “fóbicos” a sus opositores, tomar nota de que existe, también, la “cristianofobia”: Un ateo puede ser tan o más intransigente que un creyente.
Dictadores, fanáticos, asesinos y sistemas totalitarios hay de izquierda y de derecha, de todas las confesiones y ateos. Lo que tienen en común es que ganan poder encuadrando a la población detrás de ideologías idealistas y de grandes promesas, y fanatizando a la gente para que las impongan de manera totalitaria.
LA RELIGIÓN COMO ORIGEN DEL MAL
La inquisición. La conquista española... etcétera. Todo demuestra que el cristianismo es el origen de la opresión y del mal.
Lo religioso fue, históricamente, el vórtice del poder, porque el secularismo es un fenómeno moderno (Laje). Hasta la modernidad, no se concebía una concepción del mundo que excluyera a lo sobrenatural. Todas las sociedades estaban articuladas por una visión mágica o religiosa del mundo, que impregnaba la totalidad de la vida social.
Por eso los poderosos reunieron y ejercieron el poder, históricamente, a través de dispositivos religiosos. Y por eso hoy la izquierda puede acusar a las religiones de todos los males del mundo. Ahora, como podemos apreciar en China, Cuba o Corea del Norte, los seres humanos hemos desarrollado nuevos dispositivos, instituciones, doctrinas y relatos seculares para oprimirnos y asesinarnos mutuamente. El comunismo, ateo, se calcula que tuvo cien millones de víctimas durante el siglo XX.
Dicho todo esto, es un necio el que pretende adjudicar el origen del mal al opositor político, sea de izquierda o de derecha, religioso o ateo, evidentemente, el origen del mal es el ser humano.
Tal vez el 4% de la población con trastorno antisocial de la personalidad, el cual no se cura con ateísmo ni con ideología queer.
La ideología que pretende imponerse prometiéndonos que va a librarnos de los sicópatas miente.
Un individuo o grupo hambriento de poder puede usar cualquier narrativa para oprimir a sus semejantes, “cualquier cosa puede ser germen de un infierno posible”. Es un necio el que intente imponer una ideología de manera totalitaria como medio para acabar con la opresión.
IDEALISMO JUVENIL TOTALITARIO
La izquierda posmoderna, o posmomarxismo, hoy se vende a los jóvenes con promesas de un mundo nuevo ideal, sin violencia, sin desigualdad, de libertad, sin opresores y oprimidos, que reivindicará a los parias del sistema. Para evitar repetir la historia, sería bueno recordar que el dictatorial y opresivo sistema vigente en China le debe el disciplinamiento de su población a Mao Zedong, que supo fanatizar y capitalizar a la juventud, a la que encuadró en la Guardia Roja (1966-1976). Aquellos jóvenes estudiantes idealistas estuvieron felices de ser los tontos útiles que persiguieron a los “contrarrevolucionarios”, las “malas influencias”, y a los de “derecha”. Apoyaron medidas draconianas destinadas a combatir todo lo viejo, la tradición, la religión y las costumbres. Esta “limpieza ideológica”, o purga, la persecución de todo y todo aquel que no se sometiera a la ideología maoísta, impuso un pensamiento único. Es que iban resetear la cultura para fundar un mundo nuevo. Llevaron a cabo una verdadera cacería de brujas, contribuyeron a la instauración de un sistema del terror, y sus víctimas se cuentan por millones.
Más de uno afirma que hoy está en marcha un “neo-maoísmo woke”, tan intransigente como el original, que combate todo discurso, publicación o persona de derecha, cis, heteropatriarcal, conservador y religioso.
Los demagogos saben capitalizar las aspiraciones más idealistas de la población para adquirir control político y obtener beneficios electorales. Lo hacen fanatizando a la población, incitando al odio y la división, señalando como enemigos a sus opositores políticos, y habilitando la censura.
El secreto para crear una sociedad con lugar para todos no está en hacerse queer ni ateo, ni en adherir a una ideología X, sino en hacerse democrático y antitotalitario, en colaborar para crear una sociedad en la que haya lugar para todos, para toda disidencia, no sólo la sexual, también ideológica, política, religiosa y filosófica. Una sociedad en la que haya lugar para la diversidad, y no sólo para la diversidad que circunscribe la izquierda a la medida de su propia conveniencia, criminalizando y silenciando a los conservadores. Una sociedad en la que cada cual pueda aplicarse su propia locura a sí mismo, en su casa, sin adjudicarse el derecho a aplicársela al vecino, sea su propia locura neomarxista, queer o religiosa.
IZQUIERDA TOTALITARIA
Lo declara orgullosamente Página 12 (https://www.pagina12.com.ar/213877-volver-a-marcuse-como-el-pensador-de-las-sociedades-autorita), Herbert Marcuse es el paladín antifascismo de la izquierda “Un autor obligatorio para los movimientos de la Nueva Izquierda de las décadas de los ’60-’70”.
Neomarxista, exponente de la Escuela de Frankfurt, Marcuse es autor de “Crítica a la tolerancia pura”, un ensayo muy útil porque explicita ideas que mucha gente de izquierda hoy comparte, de forma más o menos consciente, pero que no se atrevería a declarar.
Leerlo, sin embargo, podría enfrentar a esa gente con sus propias contradicciones, y con mucha suerte propiciar alguna autocrítica, y, en algún universo ideal, tal vez la izquierda, antes de exigir que le corten la cabeza a la derecha por fascista, se mire en un espejo.
Estos presupuestos antidemocráticos y totalitarios son la base de muchas conductas que hoy lleva a cabo mucha gente de izquierda.
LA IZQUIERDA PUEDE CAMBIAR EL MUNDO -En el mundo hay violencia, opresión, injusticia, miedo, etcétera. Y sólo la izquierda puede cambiar el mundo para bien, y traer justicia, liberación y felicidad (“una transformación social cualitativa”). La izquierda sabe qué es el progreso y lo bueno.
LA IZQUIERDA ES EL BIEN Y LA DERECHA EL MAL -La izquierda es el partido de la humanidad y el progreso. La derecha es “las fuerzas conservadoras y reaccionarias” “retrógrada” y el “partido del odio” que se opone a la noble misión de la izquierda.
SÓLO ALGUIEN DE IZQUIERDA ESTÁ EMANCIPADO -La opinión de alguien no es de izquierda no tiene ninguna validez. No es la opinión de esa persona sino la de sus amos. Los que no son de izquierda son animales amaestrados. Sólo la izquierda está emancipada y sabe qué es justo y verdadero. Los otros están tan esclavizados que ni siquiera se dan cuenta, están tan esclavizados que no sienten esclavos (falsa conciencia).
LA IZQUIERDA TIENE DERECH O A ADOCTRINAR -No se debe educar sino adoctrinar, porque la gente ya está adoctrinada, ya está amaestrada, en lo que es, así que la izquierda tiene que adoctrinar también, ejercer el “amaestramiento progresista”.
LA IZQUIERDA TIENE DERECHO A CENSURAR -Ni tolerancia, ni objetividad, sino CENSURA a la derecha. Porque la dictadura de la izquierda es pedagógica. Una “radical supresión del derecho de libre expresión y libre reunión” es necesaria para el bien de la humanidad.
UNA MINORÍAI DE IZQUIERDA TIENE DERECHO A IMPONERSE SOBRE UNA MAYORÍA -Aunque la izquierda sea una minoría radical y combativa en medio de una mayoría conservadora, ella sabe cómo reducir “la crueldad, miseria y opresión”, así que tiene derecho a imponerse, por el bien común. Como la “falsa conciencia” (o sea, cualquier ideología o pensamiento ajeno a la izquierda) es imperante, no se puede dedicar la izquierda a “lograr partidarios y convicción por motivos racionales”.
LA IZQUIERDA TIENE EL DERECHO, Y HASTAEL DEBER MORAL, DE SER VIOLENTA -Ser pacífico es ser un colaboracionista, funcional al sistema opresor. Como la sociedad ya es violenta, la izquierda tiene derecho a ejercer violencia porque, total, su violencia es contraviolencia, y es por un buen fin. La violencia de los oprimidos, revolucionaria, es legítima. No así la reaccionaria, de los opresores.
-LA IZQUIERDA ESTÁ POR ENCIMA DE LA LEY. “Para las minorías oprimidas y subyugadas existe un "derecho natural” de resistencia a emplear medios extralegales una vez que los legales se hayan revelado insuficientes.”
“Un rapto de violencia de las clases oprimidas aumenta la justicia y disminuye la opresión, o sea, es civilizatorio”, y el autor menciona, como pruebas, sí, en serio, no es chiste, a China y a Cuba.
Hoy la izquierda se ha mudado, convenientemente, al ámbito de la cultura, y se ha disfrazado de ideología woke, o queer, y, desde este nuevo nicho, sigue pretendiendo que va a ejercer su misión redentora milenarista, y que por eso tiene no sólo el derecho, sino el deber moral, de imponernos a todos su propia locura. Antes iba a instaurar el comunismo, ahora, visto Corea del Norte y China, va a derribar al sistema patriarcal, y al sistema sexo/género, que al final era el verdadero origen del mal y problema de fondo, no el capitalismo.
EL QUEER IDEOLOGÍA TOTALITARIA
El queer es una ideología totalitaria.
Se pretende el único relato legítimo.
Se pretende el bien autoevidente, ser una cosa tan bondadosa y buena que no se puede discutir, sino desde el odio al bien, al progreso, la justicia social y todo lo demás.
El queer emplea el etiquetado (todo es transfobia) para disuadir a la oposición, para silenciar todo cuestionamiento. Para amenazar al oponente con la criminalización. Cuando, si hay algo todofóbico, es el queer, que tiene un discurso de odio contra todo otro discurso.
Con estos métodos el queer alimenta dos fenómenos:
CRITICAR EL QUEER EQUIVALE A ATACAR A LAS DISIDENCIAS
“misgendering no sólo se refieren a pronombres. Había un
debate con una mujer trans. Johan Harper que ha trabajado activamente para que
las mujeres trans compitan en los deportes femeninos, en el debate yo trataba a
Johana de “ella”, pero “ella” insistía en que yo era transfóbica porque no afirmaba
que las mujeres trans eran hombres. ¿Cómo iba a poder expresarme, explicar cuál
era mi objeción, si me prohibía afirmar que un hombre no es una mujer? Si eso era lo que se estaba debatiendo! Hay deporte femenino y masculino, y esa es la variable: El
sexo.
Entonces ellos postulan que está prohibido mencionar que cualquier hombre es hombre. Esto va mucho más allá de la amabilidad. Esto ha ido demasiado lejos. (Helen Joyce)
Sólo el queer incluye a las disidencias (sexuales) por eso tiene el derecho -y el deber moral- de excluir a todo discurso no queer.
Si crees que las palabras hacen a la realidad, debes creer que silenciar a la gente que dice las cosas incorrectas es bueno y moral. Y no escuchas a la gente que está en desacuerdo contigo (Helen Joyce).
El queer impone la terapia afirmativa ("Cuidado afirmativo") criminalizando todo otro enfoque bajo la amenaza de criminalizar al profesional acusándolo de practicar terapia de conversión (ver aquí).
EL QUEER USA MÉTODOS TOTALITARIOS
La ONU, las corporaciones, las fundaciones, las universidades y el Estado están imponiendo queer. Y los idiotas útiles ponen el cuerpo para colaborar con esta imposición, como si, con todo ese poder detrás, no fuera a imponerse el queer aunque ellos jamás hubieran nacido.
En diferentes universidades del mundo comenzaron a producirse incidentes en los que los estudiantes impedían hablar a oradores controvertidos.
Por ejemplo, en Canadá el profesor Jordan Peterson propuso un micrófono abierto en la universidad de Toronto (el Free Speech Rally) para discutir una medida estatal queer. Los partidarios del queer no llegaron a participar en el debate, sino a producir ruido para impedir que se escucharan las voces ajenas. (más aquí).
Es que todo lo no queer es “discurso de odio” (más aquí), que perturba y ataca a las personas por su identidad y orientación sexual.
Sólo el queer incluye a estas personas, todo lo no queer las excluye, es excluyente y, por lo tanto, merece ser excluido.
Ése es el atroz poder de silenciamiento del queer: Cuando sólo el queer protege la psiquis y la inclusión de las disidencias (sexuales) habilitar cualquier discurso que desafíe al queer es criminal, porque todo lo que cuestione al queer ataca y perturba a la gente por su orientación e identidad sexual. Postulado atrozmente antidemocrático y oscurantista.
Por eso en 2014 la Universidad de Chicago estableció los “principios de Chicago” para frenar la censura oscurantista queer, en defensa de la libertad de expresión en los campus universitarios (aquí)
La universidad estableció que iba a promover una libertad de debate y deliberación viva e intrépida, y proteger esa libertad cuando alguien intentara restringirla.
La comunidad universitaria tiene el deber de mantener un clima de civismo y respeto mutuo, pero eso no es una justificación para evitar "la discusión de ideas, incluso si "algunos o incluso la mayoría de los miembros de la Universidad las encuentran desagradables, ofensivas, imprudentes, inmorales o equivocadas”.
Las únicas excepciones estrictas al principio general de libertad de expresión serán restricciones sobre "expresiones que violen la ley, que difamen falsamente a un individuo específico, que constituyan una amenaza o acoso genuino, o que invadan injustificadamente intereses sustanciales de privacidad o confidencialidad”.
Estos principios limitan la imposición autoritaria de un discurso único, un metarelato irracional anticientífico y totalitario.
Está gente está haciendo todo lo que puede para censurar.
Son cruzados. Y no niegan serlo, sino que se ven como cruzados de la justicia
social, que deben derrotar al infiel. Es un tipo de religión, al igual que
Black Lives Matters. Es gente que quiere sentirse activa acerca de estar
logrando algo. Ya logramos derechos de gays y mujeres, ¿qué sigue? Y como
alguien ha decidido que este es el movimiento de justicia social que apoyar,
estos quieren ser Martín Luther King. Me decepciona tanto. No deberías estar
apoyando que niños sean operados, mutilados y esterilizados, porque te dicen que es “el
progreso”.
Son una pequeña minoría de activistas, y los peores ni
siquiera son trans. Y la gran mayoría tiene miedo de hablar, los mantienen con
la boca cerrada. Es un espiral de silencio. Y una vez que estás en esto, debes
convertirte en alguien completamente intolerante, TIENES QUE CALLAR A LA GENTE,
porque los problemas y contradicciones de lo que estás imponiendo emergen por
todas partes. Por eso esto crea un aumento de la intolerancia.
EL QUEER ES FUNCIONAL A LA INSTAURACIÓN DE UN SISTEMA TOTALITARIO
El queer banea toda corriente política, filosófica, religiosa, ideológica no queer. Es un instrumento muy conveniente para resetear la cultura.
La ideología woke encuadra, disciplina y capitaliza a la disidencia política, dirigiéndola contra un enemigo que no es el poder. El enemigo son los conservadores y los retrógrados.
El queer no amplía, restringe. Todo el descontento de la juventud desempleada vertido en el circunscripto nicho de lo sexual. Explorar, realizar, libertad, rebeldía, cambios, avances, derechos, todas las aspiraciones y necesidades humanas se realizan en el ámbito de lo sexual. Todos los términos del diccionario político se han mudado a lo sexual. La disidencia es sexual. La diversidad es sexual. Las injusticias se circunscriben a lo sexual y toda la problemática humana es sexual. Los derechos humanos son sexuales, de manera muy conveniente, porque si fueran económicos o laborales el foco estaría en otros actores que hoy aparecen como los más nobles aliados de los desfavorecidos.
Los derechos económicos se van al fondo del tacho, y los morales y religiosos no interesan. La mujer debe tener derecho a abortar (derechos sexuales y reproductivos), pero el médico no tiene derecho a la objeción de conciencia.
El queer es irracional. Es una ideología psicótica y psicotizante. Enfrenta a la gente alrededor de la cuestión de si las mujeres tienen pene. Y cuanto más psicótica una sociedad, más totalitaria se vuelve. Y cuanto más totalitario es un gobierno, más sicopatiza a la población.
Joost AM Meerlood - Psiquiatra - The rape of the mind – 1955, detalla cómo una ideología política puede conducir a toda una nación a la psicosis, asesinato de la mente o “menticidio”. Detalla cómo avanza la ideologización de una sociedad, y cualquier parecido con la actualidad es pura coincidencia. (Imperdible descripción del avance de una ideología totalitaria) (aquí una síntesis) Cualquier parecido con la actualidad es pura coincidencia.